Mojado

•Octubre 24, 2009 • Dejar un comentario


Saber que estas son las últimas horas juntos, llena de adrenalina.

Tocarse, sentirse.

Llenarse de humedades.

Tu saliva impregna mi sexo, tiemblo al sentir las caricias de tu lengua.

Y vos que enloqueces a cada segundo, cuando me sientes gemir, vibrar . Tu lengua no para, al contrario, se mueve mas fuerte, más rápido y los calambres bajan a mis piernas y no pienso: -  doy más!!!.

Deseo sentirte, necesito  sentirlo adentro.

Y la pasión se funde.

¿SUEÑO?

•Junio 22, 2009 • 5 comentarios

¡Beso que ha mordido mi carne y mi boca
con su mordedura que hasta el alma toca!
¡Beso que me sorbe lentamente vida
como una incurable y ardorosa herida!

¡Fuego que me quema sin mostrar la llama
y que a todas horas por más fuego clama!
¿Fue una boca bruja o un labio hechizado
el que con su beso mi alma ha llagado?

¿Fue un sueño o vigilia que hasta mí llegó
el que entre sus labios mi alma estrujó?
Calzaré sandalias de bronce e iré

a donde esté el mago que cura me dé.
¡Secadme esta llaga, vendadme esta herida
que por ella en fuga se me va la vida!


Juana Ibarbourou (*)

(*)Reseña biográfica
Poeta uruguaya nacida en Melo en 1892.
Desde muy joven empezó a publicar los primeros poemas bajo el seudónimo de Juanita de Ybar, los cuales fueron compilados en su primer libro, «Lenguas de Diamante», obra que la lanzó a la más resonante fama. Su estilo inicial fue apasionado y sensual dentro de la órbita modernista, vinculándose luego al vanguardismo. Su verso, con el paso del tiempo, ganó serenidad y melancolía, haciéndola alcanzar el Premio Nacional de Literatura en 1959.
Falleció en 1979. ©

No me pidas, traducción

•Junio 3, 2009 • 4 comentarios

No me pidas, traducción
no me exijas , que te de amor
en el parque, solo estoy
mientras mi guitarra suena
en la radio para vos

y tus piernas, se desplegan,
y tu cuerpo, me recibe al fin,
cada vez escucho menos cosas
creo que ya son solo
tus latidos
mi mente esta inmersa
en una vorágine
como diapositivas pasan tus imágenes
tu cuerpo perlado de transpiración
gemidos ahogados y gritos de amor

y tus piernas se desplegan,
y tu cuerpo me recibe al fin
cada vez escucho menos cosas
creo que ya son solo
tus latidos
mi mente esta inmersa
en una vorágine,
como diapositivas pasan tus imágenes
tu cuerpo perlado de transpiración
gemidos ahogados y gritos de amor



Miauuuuuuuuu!!!!!!!!

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Red

•Abril 27, 2009 • 6 comentarios


Elegí el rojo. En cuanto lo ví en la vidriera pense en mi Gato.

Me imagine caminando con el conjunto rojo y las botas que le gustan altas de cuero, como esa vez que lo sorprendí. Todavía me acuerdo de su cara de sorpresa y de la tremenda erección que tuvo al instante.

Mmmm…ya siento su lengua de gato por mis pechos, buscando mis pezones para lamerlos, mientras sus ojos de felino mimoso me mira.

O sus manos inquietas que hurga mis rincones…y yo me dejo. De pronto entra por mis recovecos y me hace reír de placer. Algo inexplicable y fantástico.

Falta poco, Gatito.

VEN A SENTARTE CONMIGO

•Marzo 31, 2009 • 9 comentarios

Ven a la orilla a sentarte conmigo, Lidia
a la orilla del río.
Con sosiego miremos su curso
y aprendamos que la vida pasa,
y no estamos cogidos de la mano.
(Enlacemos las manos.)

Pensemos después, niños adultos,
que la vida pasa y no se queda,
nada deja y nunca regresa,
va hacia un mar muy lejano,
hacia el pie del Hado,
más lejos que los dioses.

Desenlacemos las manos,
que no vale la pena cansarnos.
Ya gocemos, ya no gocemos,
pasamos como el río.
Más vale que sepamos pasar
silenciosamente y sin desasosiegos.

Sin amores, ni odios, ni pasiones
que levanten la voz,
ni envidias que hagan a los ojos
moverse demasiado,
ni cuidados, porque si los tuviese
el río también correría,
y siempre acabaría en el mar.

Amémonos tranquilamente,
pensando que podríamos,
si quisiéramos,
cambiar besos y abrazos y caricias,
mas que más vale estar sentados
el uno junto al otro
oyendo correr al río y viéndolo.

Cojamos flores, cógelas tú y déjalas
en tu regazo, y que su perfume suavice
este momento en que sosegadamente
no creemos en nada,
paganos inocentes de la decadencia.

Por lo menos, si yo fuera sombra antes,
te acordarás de mí
sin que mi recuerdo te queme
o te hiera o te mueva,
porque nunca enlazamos las manos,
ni nos besamos
ni fuimos más que niños.

Y si antes que yo llevases el óbolo
al barquero sombrío,
no sufriré cuando de ti me acuerde,
a mi memoria has de ser suave
recordándote así, a la orilla del río,
pagana triste y con flores en el regazo.

Fernando Pessoa

…sentate a mi lado Gatito, en el ranchito

Las mil y una noches

•Marzo 28, 2009 • 14 comentarios

Calor, fricción y brillos. Así fue esa noche llena de fluidos corporales recorriéndonos.

Gozando, gimiendo….el calor se siente…me envuelve.

Más fricción…me corro, me dilato, me excito…me acuerdo de mis caderas simbrantes sobre tu cuerpo. Te poseía. Te dominaba.

Tu vos retumba todavía en mis oídos:
-hace conmigo lo que quieras.

Me calentaba a más no poder oír tus palabras. Mirar tu cara desencajada de placer a medida que mi cuerpo te recorría, se frotaba sobre el tuyo.

Y mi flor de abría esperándote.

Como ahora, de tan solo recordar ese momento.

Te espero.

Llename….

Pronta entrega

•Diciembre 28, 2008 • 13 comentarios

Recordando tu expresión

vuelvo a desear

esas noches de calor

llenas de ansiedad.

Sofocado por el sueño y la presión

busco un cuerpo para amar,

la distancia va perdiendo su espesor,

pronta entrega por favor.

Me puedo estimular

con música y alcohol,

pero me excito más

cuando estoy con vos

siento todo irreal.

cuando estoy con vos

siento todo irreal.

(Virus)

PRONTA ENTREGA………GATITO!

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Luna de miel en tus manos

•Diciembre 23, 2008 • 8 comentarios
Después de darse un baño y untarse por el cuerpo como todos los días la crema humectante los calores llegaron a su cuerpo.

Primero obvió esa sensación suponiendo que los 33° grados y la aceitosidad de la crema eran la culpable. Así que decidió caminar por la casa desnuda tratando de que alguna brisa rosara su piel.

Pero lo que obtuvo es que al sentir el aire sus pezones estos se erizaran, se convirtieran en dos pequeños bombones de chocolate deseosos de ser mordidos, engullidos por una boca hambrienta. Tenía ganas de tenerlo cerca y pedirle que se los chupe como lo solía hacer pero no era posible.

Ya sentía como sus entrañas le pedían algo para calmar esa sención de deseo, de calor…mucho calor, su calor corporal y el del ambiente. Su sexo palpitaba, así que corrio al sofá, apoyó las piernas en la mesa del living, las abrío como esperando recibir algo, cerró los ojos, pensó en un imagén (en sus ojos cuando le chupa “la conchita”) y se clavo un dedo.

Su dedo inquieto, jugaba con su clítoris suavemente, tocándolo con delicadeza cuidándolo, disfrutando de esa sensación rara que le hace estremecer todo el cuerpo. Entonces se acordó de aquel regalo de navidad que solo había usado una vez, las bolas chinas.
Saltó del sillón su búsqueda, sabía que las había guardado en algún lugar, no era posible que las pierda. Ah! aquí están! afirmó con vehemencia y una mirada pícara en sos ojos.

Volvió al sillón del living se acomodó, abrió las piernas de par en par, se chupo el dedo índice  con ganas y nuevamente comenzó a masajearse su clítoris. Los pezones se ergían del placer, poco a poco sus caderas se contorneaban al ritmo del movimiento del dedo.

Ya es hora de mi juguete, de dijo. Se abrio la concha y fue intruduciendo la primera bola, un estremecimiento recorrio su cuerpo mientras su dedo seguía pegado al clítoris sin darse respiro.
Sentía como todo su sexo se expandía por la exitación y se metio la segunda bola. Se puso de pie para caminar un rato. El calor la envolvía a cada paso que daba por la habitación, se pellizcaba los pezones, hasta que el contoneo de las bolas adentro de su sexo le producía tal placer que cayo de rodillas en el sofá. Estando de a cuatro, comenzó a tirar de la cuerda y sacar una a una las bolas, despacío, gozando el momento.
Mojadas, así estaban las bolas, porque ella estaba caliente, su conchita palpitaba, entonces se clavo un par de dedos en ella y al sentir su humedad instintivamente se llevo los dedos para saborearla. Así en esa posición comenzo a tocarse, acariciarse con impetú, sus gemidos asustó al gato que la miraba extrañada en acostado en una esquina. Con la cabeza clavada en el almohadon del sofá, llegó al climax, sus piernas no daban más y su concha tampoco.

Cansada, relajada y satisfecha se recostó boca arriba en el sillón, con su Kitty a su lado que ya estaba más calma como su dueña.-

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Cuadro por cuadro

•Noviembre 19, 2008 • 10 comentarios

Miradas cómplices y el calor que nos envolvía.
El juego de las miradas y la cámara de fotos que rondaba como un juego.
La primera fue cómplice:

las siguientes más osadas

Esa manera de mostrarme ante él me hacía calentar cada vez más, sentir que me recorría con la lente y su ojo me excitaba de una manera morbosa gozaba.

Pero necesitaba más.

Y comencé a retorcerme de placer, vibrar, gemir…gritaba, el clik no paraba y él tampoco…

Sobre tus tetas

•Octubre 19, 2008 • 6 comentarios

Nunca mas te voy a decir lo que me haces sentir
tocalo vos, lo endurecere, tomame, apoyame
yo acabare sobre tus tetas, sobre tus tetas!!!
Nunca mas te voy a decir lo que me haces sentir,
grita, grita, hasta sangrar, lo sentiras,
toda mi leche voy a derramar.
Yo acabare sobre tus tetas, sobre tus tetas!!!
Nunca mas te voy a decir lo que me haces sentir
tocalo vos, lo endurecere, tomame, apoyame
yo acabare sobre tus tetas, sobre tus tetas!!!
yo acabare sobre tus tetas, sobre tus tetas!!!
yo acabare sobre tus tetas, sobre tus tetas!!!
yo acabare sobre tus tetas, sobre tus tetas!!!
yo acabare sobre tus tetas, sobre tus tetas!!!
acabare sobre tus tetas
yo acabare sobre tus tetas, sobre tus tetas!!!
acabare sobre tus tetas
Raaaaaaaa, Hasta morir!!!!!


Ensuciame que me gusta y pasame la lenguita de gatito…..miauuu

sobre tus tetas – gatos sucios