En este momento te imagino sola en el salón, deslizándote en la tabla mientras haces Pilat
es. Te veo con tus calzas ajustadas, marcando tus piernas. Te levantas y te pones de costado, y observo desde cerca tu cola, llego a notar que tienes una tanga que se pierde en ella, lo cual provoca una enorme erección.
Mi pantalón de jogging se levanta y me oculto detrás de una columna Notas mi presencia y no te asombras, sigues con tu rutina, provocándome. Puedo ver que tus pezones se han erizado, desde que has notado mi presencia.
Mueves tus piernas, me enseñas tu entrepierna, abultada por la calza. Te levantas de la tabla y acomodas tus calzas, las levantas para que marque bien tu cuerpo. No lo soporto y empiezo a tocarme a escondidas. Sigues con tus armoniosos movimientos, tu cuerpo se desliza suavemente casi en cámara lenta, me provocas, te haces sentir deseada.
La música ambiental es suave, acorde a tus movimientos, en perfecta sintonía. Cierro las cortinas para oscurecer el salón.
Me acerco a tu cama, haciendo notar mi pene en tremenda dureza. Sigues boca arriba, vas y vienes, acerco mi boca y nos damos pequeños besos sedientos de lenguas, tus movimientos en la cama se detienen y te entregas a mi boca besándome desenfrenadamente. Acaricio tus pechos, los descubro, tienes un sugerente corpiño que permite ver tus duros pezones. Los disfruto con mis manos, dejo tu boca y me entrego saborearlos. Los recorro con mi lengua, los mojo y luego los froto intensamente con mis manos. Sigo saboreando tu cuerpo me dirijo a tu pelvis, siento calor, siento sabor…
Lentamente acaricio tu vagina, lo puedes sentir, se estremece tu cuerpo, comienzas a moverte. Hundo mi dedo, queriendo penetrarte con las calzas. No soporto la tentación, las abajo y me encuentro con tu tanga color turquesa. Está húmeda, caliente y siento tus olores. Comienzo a frotarla, a sentir esa humedad cálida y a empaparme los dedos con tus fluidos.
Descubres mi pene y comienzas a masturbarlo, mientras saboreo tus labios vaginales. Introduzco mis dedos en tu vagina, se siente hermosa, no puedes contenerte y no quieres, tu cuerpo se quiebra y cantas un fuerte gemido. Siento tus espasmos de placer, se te corta la respiración y gimes con más frecuencia, siento tu líquido que se derrama sobre la camilla, mientras sacudes enérgicamente mi pene que comenzó a liberar su néctar en forma desprolija. Salpica todo tu cuerpo y lo refriegas en él. Lo frotas en tu vagina y sientes ese pegajoso calor que ingresa, lo disfrutas, lo disfruto…… (Nicokas)